miércoles, 27 de marzo de 2013

Motivos


Es porque tengo pecas?
Es porque soy enana?
Es porque a veces me olvido de depilarme bien las cejas?
Es porque como mucho queso?
Es porque el queso es un lácteo?
Es porque el queso suele ser amarillo?
Es porque amarillo es el color de Macri?
Es porque Macri tiene bigote?
Es porque el bigote está abajo de la nariz?
Es porque mi nariz tiene un arito?
Es porque uso perlas?
Es porque en las perlitas de Susana Gimenez, ella siempre se reía de Miguel del sel?
Es porque Miguel del sel casi gana en Rosario?
Es porque Macri tiene bigote?
Es porque el papa es argentino?
Es porque yo soy argentina?
Es porque argentina rima con tina?
Es porque anita lava la tina?
Es porque soy judía?
Es porque soy católica?
Es porque soy española?
Es porque soy polaca?
Es porque Eslovenia?
Es porque Estonia?
Es porque Estela?
Es porque estrella?
Es porque nunca estuve en un choque de autos?
Es porque no se manejar?
Es porque no se tejer?
Es porque no se hacer medialunas?
Es porque me gustan los chipas?
Es porque no me gusta el morrón?
Es porque no soy de river?
Es porque no soy de boca?
Es porque tengo boca?
Es porque tengo dientes?
Es porque hablo?
Es porque ... pregunto demasiado, no?

lunes, 24 de diciembre de 2012

Poema de amor al viento

Sos el que espero que pase al lado mío, 
aunque sepa 
que no me vas a mirar,
aunque esté más que claro
que no me vas a dirigir la palabra,
aunque vea nítidamente
a la que te espera sonriente en la esquina,
aunque tus ojos se abran y tus pupilas se dilaten al verla,
aunque sepa que cuando pases a mi lado, 
probablemente estés pensando en esa de la esquina
y no en mí.

Sos el que espero que pase al lado mío,
porque cuando lo hagas, 
vas a dejar ese vientito con olor a vos,
y no necesito más que eso.
Con tu vientito alcanza. 

Poema de amor en equilibrio

Ni para atrás, ni para adelante. Aquí.

Los amores de bicisenda tienen ese qué se yo. 

Intensa y efímera: la mirada de estos encuentros puede llegar a provocar cámaras pinchadas, moretones, 
y hasta quizás, el fin de la vida de alguna paloma inocente.
La reverberancia queda flotando a medida que el pedal gira. Los amores de bicisenda son tan pero tan fuertes, que no sólo los sienten los humanos, sino también el inanimado objeto animado compañero, que en pleno arranque de celos, nos aleja recordándonos que tenemos un lugar al que llegar.  

martes, 11 de septiembre de 2012

I got sunshine


La brevedad del instante de concordancia produce una efímera sensación de correcta ubicación temporo-espacial en el plano terrestre. Esas personas, que literalmente toman la palabra antes de que salga de tu boca, y la ponen en la suya, esos momentos en los que es tangible la conexión de mentes por sobre todo lo tangible del universo, esas historias repetidas y sentimientos mutuos. 

Algunos dirán lo temible que es el destino al unir dos semejantes. Otros, se maravillarán al oír coincidencias.




La mayoría... las deja pasar.


Geraldine se pasa la vida cazando encuentros



miércoles, 8 de agosto de 2012

Arrumacos de martes

Los osos saben de abrazos

Hoy quiero arrinconarme en el guareco entre tu axila y tu pecho, me banco el tufo a todo el día de lluvia como si fuera eau de toilette. 
Quiero que los dedos de mis pies se enreden en los pelos de tu pierna, quiero meter mi nariz en tu ombligo y desordenar todo tu cuerpo hasta marearnos entre lo mío y lo tuyo. 
Quiero hacerme un bollito en tu panza, recorrer tu panza como arqueólogo con pincelito en busca de misterios escondidos entre kilómetros de arena. 
Quiero que cubras toda mi cara con tus manos, y agarres un puñado de cachete e intentes contar las pecas. 
Quiero despeinarme las cejas mientras te hago cosquillas con las pestañas atrás de tus orejas. 
Hoy, arrumacos.



Un poco de Etta, sólo porque llueve. 







viernes, 29 de junio de 2012

Diarios de bicicleta

Del primero al último.
Vivi, la bici violeta. 


16 de noviembre de 2011 a la(s) 12:26
Puedo morir en paz. Aprendí a andar en bicicleta.
Gracias O. por tu motivación, 20 años con fobia al pedo.

17 de noviembre de 2011 a la(s) 10:42
2º día como ciclista en el mundo:
Estúpido y sensual Palermo. Las aventuras por la bicisenda resultaron horribles pero productivas. Fue recién a la vuelta, cuando mis nervios se pusieron a prueba. Palermo es tan cool, pero tan cool, que la gente cool fuma en la puerta de sus cool productoras, y se quedan parados ahí, charlando de lo cool que es ser COOL. Astuta y un poco agrandada, quise evadirlos, una pequeña maniobra para no tener que pedir permiso. NOT. La bicicleta se enojó, el auto estacionado se asustó, y salí despedida sin filtro alguno hacia el suelo. Los palermitanos cool pretendieron socorrerme. Con altura y renga, me levante sin ayuda. Recién al doblar en la esquina me autorice un puñadito de lágrimas con puteadas. Volví a casa con el ego y la rodilla heridos.

8 de diciembre de 2011 a la(s) 2:23
Un día, voy a aprender a caminar re bien en tacos. Y voy a andar en bici, con los tacos puestos. Y voy a aprender a andar en bici re bien sin caerme. Todo junto. Hay que buscarse desafíos.
Todavía hay un montón de cosas para aprender.

24 de diciembre de 2011 a la(s) 17:47
3º jornada como ciclista en Palermo:
Hermosa y perruna sensación del flamear las orejas al son del viento. Empedrado, not mi mejor amigo. Adrenalina total al cruzar Niceto Vega, toda mi vida paso frente a mis ojos al ver un colectivo yendo a la par mío. Cosas que te pasan en la bicisenda, encontrarte al teclado y al bajo de C.C. la Maribel. Luego de un par de vueltas más, decidí retirarme en alta, antes de que mi entusiasmo me traicione. Hoy, no besé el suelo.

26 de enero a la(s) 21:04 
Ida y vuelta del trabajo pedaleando.
Caídas: 0.
Salidas de cadena: 0.
Choques:0.
Callos en la mano por tanto stress al agarrar el volante: 2.
Salí ganando.

2 de febrero a la(s) 19:56
Primera lluvia sobre ruedas. Experiencia de vida o muerte.
Precavida, me escabullí del trabajo cuarenta minutos antes de lo debido. La lluvia era suave, como pequeñas y húmedas ideas que las nubes dejaron caer. Habiendo dejado a la bici anoche en el teatro, decidí que dos noches fuera de casa era demasiado para ella. A la aventura me emprendí, y para mi sorpresa, el canto a todo pulmón sirvió no sólo de compañero, sino también de bocina. Logré frenar siempre que quise, pero ante un plausible desliz, es inminente la necesidad de un casco. Y de un limpiaparabrisas.

18 de febrero a la(s) 12:30
Catorce kilometros en bici, entrenamiento e intento de robo de por medio.
Vi toda mi bici pasar frente a mis ojos, me amenazaron con un encendedor.

4 de mayo a la(s) 17:19
Salir de tu casa tropezándote con tu bicicleta y que axel kuschevatzky te mire mientras habla por teléfono. Quién sabe, quizás estaba entrevistando a Harry Potter. Estúpido y sensual Palermo.

10 de mayo a la(s) 14:34
Hace poco menos de dos semanas adquirí una bicicleta nueva. Es roja, radiante e histérica. Ya me lo hizo notar con su suave andar, y esa sutileza fatal que tiene para hacerme saber que es mas linda que yo. El colmo de los colmos, fue al transitar la tan conocida bicisenda de Gorriti. Oh esa subida, oh estas ruedas tan pequeñas, fueron mis pensamientos. Se ve que lo debo haber pensado bastante fuerte porque la muy turrita lo escuchó, y antes de quedarse sin venganza posible, vaya uno a saber con qué maniobra extraña y un poco de barro en la esquina, me hizo besar apasionadamente el suelo. Imagen: cuatro de la tarde, calor otoñal, casco MUY poco cool, yo enredada en mi bicicleta, y ella, riéndose de mí. Riéndose casi tan fuerte como el chico lindo que pedaleaba detrás mío, que sea por caballerosidad o para ver de cerca el patético cuadro, me ofreció ayuda. Mejillas coloradas al son de mi vehículo, 'No gracias, estoy bien.' Pedaleando se fué, y yo me quedé con una rodilla magullada y una bicicleta sonriente, burlona.

24 de junio a la(s) 14:59
El adiós a una gran compañera. Vivi, tan gauchita como su fama lo indica, hoy está siendo pedaleada por una nueva amiga que le rendirá los honores merecidos. Compinche de caídas, lluvias y corazones rotos, Vivi sos maravillosa. Temí muchas veces que te me quitaran, temí destrozarte con alguna torpeza mía, temí por tus frenos bajo agua. Fiel bicicleta la que hoy tiene C., que la uses con felicidad.